Por Basilio Arévalo Campos
La lucha por la gubernatura en este handicap rumbo a la sucesión de Félix González Canto, que sin estar escrita inició desde 2009 al adelantarse por la homologación de las elecciones federales, tiene hasta el momento un ganador visible de la candidatura priísta que es Roberto Borge Angulo. Sólo que la virtual nominación de unidad, pese al aval del pleno legislativo federal y de las dirigencias, sectores y organizaciones filiales al PRI estatal, llevó al mandatario quintanarroense a la definición de posiciones --contundentes-- no para Borge, sino para el otro puntero en la carrera: el diputado federal Carlos Joaquín González, el Grupo Cozumel y sus aliados, lo que anticipa que habrá un gobierno compartido.
Aunque Roberto Borge Angulo se perfiló como una carta fuerte desde que asumió las riendas del priísmo quintanarroense y la efervescencia de simpatías y adhesiones creció con los resultados arrojados por las encuestas propias, las pagadas, las encargadas y consultadas desde el alto mando tricolor, cierto es que también aumentó el posicionamiento del miembro dinástico de la respetable familia Joaquín y su patriarca, el “Tatich” de Cozumel: don Nassim Joaquín Ibarra, denotando un escenario alterno al objetivo del gobernador González Canto por haber permitido, con total convicción democrática, a cinco fuertes aspirantes y con sobradas posibilidades para llegar a la nominación en pos de inscribir formalmente su candidatura este 5 de abril y, sobre todo, mantener la unidad partidista y la armonía política para evitar la ruptura. Esto es, al conflicto de intereses natural sobrevino una serie de negociaciones que dieron muestra de sabiduría política sin precedentes.
El contexto estaba planteado para que cinco aspirantes a la gubernatura por el PRI lucharan por conseguir el abanderamiento tricolor, reuniones, guerra de encuestas e incluso hasta alguna zancadilla o golpe bajo se dejó ver, quedando en la recta final Roberto Borge y Carlos Joaquín. El primero, el de mayor afinidad con Félix González Canto; el segundo, representante del grupo más poderoso y de mayor categoría política: la familia Joaquín. Cada uno al frente de distintos intereses y la ambición de diferentes grupos.
Los seguidores del ex edil de Solidaridad y otrora titular de la Secretaría estatal de Turismo (Sedetur) quedaron sorprendidos de que a la mera hora su candidato no llegara hasta el último intento por pelear la candidatura a gobernador que le fue asignada por supuesta unidad a Borge Angulo, quien se mantuvo respetuoso del tiempo y reafirmó su acercamiento con las bases, incrementando sus preferencias locales en el entendido de que gozaba ya de las simpatías de los notables de su partido a nivel nacional.
Sin embargo, la cartera de negociaciones de Joaquín González --como buen político-- salta a la vista, ya que el hecho de que menguara su candidatura y el no irse al Partido de la Revolución Democrática (PRD), catalizador de la alianza opositora donde se allegan el Partido Convergencia, o bien aliarse al Partido Acción Nacional (PAN), que atizaba la filiación ejemplificando los casos de la senadora Addy Joaquín y del diputado federal “pluri”, Gustavo Ortega Joaquín, sin duda cotizó a Carlos con más bonos para negociaciones de alto nivel con los priístas y colocar a su gente. Caso contrario al virtual candidato, Beto Borge, quien vio frenada las aspiraciones de sus aliados luego de los amarres orquestados por y para Joaquín en la cúpula.
AMARRES DE ALTO NIVEL
Datos obtenidos desde la Secretaría de Prensa y Propaganda del Comité Ejecutivo Nacional priísta, confirmaron a La Voz de Quintana Roo que el pasado viernes 26 de abril, cuando la Cámara de Diputados aceptó la licencia de Roberto Borge para ir en pos de la candidatura de su partido y, en contraparte, el CEN del PRI “invitó” a Carlos Joaquín a quedarse en su encomienda legislativa --anulando así sus aspiraciones a la gubernatura--, la líder nacional del tricolor, Beatriz Paredes Rangel, insistió al gobernador Félix González que si el candidato no era Carlos Joaquín, “hiciera todo lo posible” para que éste permaneciera en el PRI y en las negociaciones se le cumplieran sus pedimentos.
“Félix, si el partido en Quintana Roo ha decidido que sea Roberto el candidato, cuentan con todo mi apoyo y trabajaremos con él para llevarlo a la gubernatura. La única condición que les pido es que me garanticen que, por ningún motivo, Carlos se vaya del PRI. Escúchenlo, atiendan sus inquietudes, hagan lo que tengan que hacer, pero que no se salga; es lo único que pido”, nos cita la fuente que dialogó Beatriz Paredes con el mandatario estatal.
Así las cosas, tales negociaciones radican en que gente allegada a Joaquín González despacharán como titulares de las próximas alcaldías y diputaciones; de entrada, aseguradas las cuatro de los municipios más importantes de la Zona Norte: Benito Juárez, Solidaridad, Cozumel y Tulum, ya que existen personajes ligados con los dos grupos (Cozumel y Joaquín) y son parte del proyecto de negociación del diputado federal y por inercia también son allegados a González Canto.
Al cierre de esta edición, las definiciones apuntaban a la profesora Guadalupe Novelo Espadas para Benito Juárez, quien tiene el impulso de Carlos Joaquín y es además afín a Félix González, aunque para un sector de la militancia parece no cuajar en su ánimo, según se vio tras la lectura de la convocatoria el pasado 29 de marzo donde el “aplausómetro” no favoreció a la dos veces diputada y ex dirigente municipal del PRI. Aún así, Lupita Novelo mantuvo un cercano diálogo dos semanas antes con Carlos Joaquín durante la re-inauguración de la Galería de Arte Turquesa, propiedad del asesor jurídico vitalicio del Gobierno estatal, don Gastón Alegre López, ágape que reunió a notables de la clase política y “suspirantes” a los cargos de elección popular.
No obstante, se apuntala ya la diputada local con licencia Laura Lynn Fernández Piña, incluida en el proyecto del gobernador González Canto, aspirante a la Presidencia Municipal de Benito Juárez pero además favorecida por emparentar por vía indirecta con Carlos Joaquín en su consanguineidad con don Edmundo Fernández, esposo de la senadora Addy Joaquín Coldwell, tía del ex edil solidarense. Es decir, al estar en Benito Juárez sin dejar de ser proyecto del Ejecutivo estatal, es afín al clan joaquinista.
De acuerdo a información emitida por Laura Fernández el día 30 de marzo, ya con la ratificación de su licencia en el Congreso local y en estricta obediencia a la suspensión de declaraciones como lo mandata la Ley, aseveró que el PRI luce tan fuerte como sus mejores tiempos “porque hoy en el partido surge la propuesta joven e inteligente” que lo renueva, establece, como la mejor opción para recuperar Benito Juárez hoy en manos del Gobierno ciudadano de Gregorio “Greg” Sánchez, emanado de una coalición del PRD. Por ello, en su remate sobre su sentir en el seno del Revolucionario Institucional, Laura Fernández valora su condición de pertenecer a un partido sensible poseedor del pulso político, económico y social de la entidad. De un partido que al interior supura clima de convencimiento de haber hecho un trabajo serio y de frente a la ciudadanía, una institución que cuenta hoy con gente renovada, joven, preparada y sensible a la realidad del estado.
FILIBERTO POR SOLIDARIDAD
En Solidaridad, el municipio de mayor crecimiento en América Latina, por la vía de la negociación entre Félix González con Carlos Joaquín la candidatura se habría decidido ya a favor de otro “joaquinista”: el diputado local Filiberto Martínez Méndez. Ante tal situación, el que fuera considerado el candidato del gobernador, Mauricio Góngora Escalante, pese a haber realizado una efectiva labor al frente de la Tesorería y haberse colocado en el ánimo de la ciudadanía, habría sido “bajado del caballo” al último minuto y conminado a no presentar su renuncia al Ayuntamiento.
A la asunción a la candidatura municipal de Filiberto “Fili” Martínez, quien ostenta un amplio respaldo poblacional, principalmente en la colonia Luis Donaldo Colosio donde radica el grueso del electorado de Playa del Carmen, la negociación facilitaría además gestar la unción a la diputación de la XIII Legislatura del Congreso del joven regidor Juan Carlos Pereyra Escudero, quien fungió como el director de Atención Ciudadana más joven cuando Carlos Joaquín era presidente municipal. Ambos, Pereyra y “Fili” Martínez, son dos de las personas más cercanas y de todas confianzas del parlamentario federal.
También renunció Miguel Lenin Amaro Betancourt como director de Desarrollo Económico para buscar la candidatura del PRI a la Alcaldía de Solidaridad, cuya definición ha sido vista como el “caballo negro” de la elección para alcalde y, de paso, abre la pauta a la desbandada de servidores públicos en la administración de Román Quian Alcocer. Lenin Amaro tiene el respaldo de la Agrupación Nacional Leandro Valle y la Asociación Civil de Profesionales de la Riviera Maya, a cargo de Alberto España. Junto con Amaro Betancourt, el diputado con licencia Filiberto Martínez va tras la nominación al presentar su intención durante la Sesión 49 de Cabildo y de su lado el regidor Juan Carlos Pereyra, por la candidatura tricolor a la diputación local.
Las propuestas efectivas y viables van de la mano para dar el mejor posicionamiento. Así sucede igual en Cozumel, municipio nativo del gobernador y de la familia Joaquín, donde el popular Omar Aurelio “Lito” Joaquín González goza del total respaldo ciudadano para suceder en el cargo al actual alcalde Juan Carlos González, primo del gobernador del estado y cuyos resultados han sido más bien opacos. El hoy diputado con licencia comparte vínculos sanguíneos tanto con el gobernador Félix González como con Carlos Joaquín; tal posición --por inercia-- le beneficiaría a éste, incluso favoreciéndole tenerle a la mano para escoger a los alcaldes de Solidaridad y Tulum.
EL “CHINO” SE QUEDÓ MILANDO
En Tulum, la novena demarcación quintanarroense, el favorito hasta hace poco del gobernador Félix González, Gilberto “Chino” Gómez Mora, presentó renuncia al cargo como gerente de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) en la búsqueda de la nominación. Sin embargo, parece que la jugada no le benefició.
En su lugar, presuntamente Carlos Joaquín propuso al jefe del Ejecutivo y al PRI estatal a otra incondicional: la actual secretaria general de la Comuna, Edith Mendoza Pino, quien siempre fue leal e identificada con el diputado federal e incluso cuenta con el apoyo de Víctor Mass Tah, presidente del Concejo Ciudadano hasta antes de la primer elección constitucional en Tulum, a quien otrora se encaminaba hacia la curul del estado, porque sencillamente la posición de Edith Mendoza es preponderante para el ex edil de Solidaridad, con quien colaboró al frente de la cartera de Desarrollo Social y siendo regidora del Cabildo demostró ser la única que presentó en tiempo y forma el informe trimestral de actividades que mandata la Ley Orgánica Municipal.
A Edith Mendoza se debe la creación de talleres de manualidades y la capacitación masiva para que las madres de familia prepararan los desayunos escolares; el patrocinio y organización de torneos femeniles y gestionar ante la Presidencia Municipal el monumento y parque a la mujer que dignifican la identidad solidaridense. También el haber coordinado la marcha del DIF contra el maltrato y a nivel personal haber visitado, casa por casa, la zona maya tras el paso de los huracanes llevando apoyos en especie, medicinas y trámites para la atención colectiva.
“PIERDA” AHORA, GANE DESPUÉS
Adicionalmente, se sabe que Carlos Joaquín ha también “palomeado” la mayoría de los posibles regidores en las nacientes administraciones municipales. El cargo, que en sí constituye polémica luego que algunos de quienes han ocupado la distinción no se les ve más que en sesiones de Cabildo, o se caracterizan por faltar y no descontárseles, percibiendo salarios con tabulador de 30 a 50 mil pesos mensuales, responsables de séquitos con secretarias, asistentes y amanuenses, con viajes cargados al erario y no pesa sobre ellos la responsabilidad de una Dirección o Jefatura de Departamento, están hoy bajo el “ojo elector” incluso de municipios del centro y sur del estado, permitiéndole concebir una Senaduría e incrementar el capital político de Carlos Joaquín, quien como dice el adagio popular, “perdiendo, salió ganando”.
Tal apreciación cobra más sustento al confirmarse que de haberse ido a otro instituto político diferente al PRI, como tanto se insistió en ubicársele, Carlos Joaquín en mucho habría perdido toda posibilidad de negociar y tener aliados para su futuro político y rentabilidad electoral, ya que con decoro dio cobijo a su gente sin perder de vista que la “oferta” de encabezar una alianza con la oposición era para él, y no para sus allegados. Esto es, que de haber aceptado --en un arranque de ira por no haber sido él el elegido candidato-- la postulación de la mega-alianza PRD-PAN-Convergencia, le quedaba claro que ésta era únicamente para él y que su gente no entraría aquí en las negociaciones de posiciones, pues en todo caso el presidente de la Comisión de Turismo habría tenido que aceptar las condiciones de los jerarcas de los otros partidos, dejando fuera a quienes lo vinieron ayudando.
La decisión salomónica de Carlos Joaquín le dejará altos dividendos, ya que luego de aceptar la nominación de Roberto Borge y haberse disciplinado a la petición del PRI nacional para continuar en el Congreso federal, pudo haber colocado en importantes posiciones a los suyos, para sumarse después al proyecto de Borge en donde el futuro de Quintana Roo pinta para no estar fragmentado entre grupos, sino un gobierno compartido… por el bien de quienes apoyan a sus respectivos líderes.
… Y PERSISTE EL AMAGO SOBRE BORGE
Aunque desde la escena nacional Quintana Roo es muestra de madurez política, donde prevalece primero la unidad del partido en torno al mejor candidato receptivo a la ayuda de los otros aspirantes, contrario a otras entidades donde los “traidores y miopes” no ven más allá de su sed de poder catapultándose a otros partidos a los que en su momento criticaron, el electorado estatal evalúa al candidato y no al partido (o alianza). Para simpatizantes de Roberto Borge el objetivo es no perder el tiempo y más allá de la próxima elección están pensando en la próxima generación acordes al siguiente comunicado emitido por el CEN del PRI: “Los sectores y organizaciones del PRI inscribiremos como aspirante de unidad para la candidatura a gobernador al diputado Roberto Borge Angulo, quien reúne condiciones políticas necesarias para abanderar al partido en la contienda electoral”.
La definición atrajo el respaldo inmediato de la Fundación Colosio, el Instituto Juventud Solidaridad, Líderes por Quintana Roo, Líderes Juaristas, Solidaridad Revolucionario, Renovación Juvenil Solidaria y el Frente Juvenil Revolucionario, pese al aplacamiento temporal de su dirigente estatal, José Luis “Chanito” Toledo, afín al proyecto de Borge.
Sin embargo, el dirigente estatal del PAN, Sergio Bolio, confirmó recientemente a La Voz que las estrategias de los equipos de campaña están en marcha y que permanece la intención para llevar --junto con el PRD-- ante los tribunales federales la impugnación “de Borge y el que sea” por actos anticipados de campaña.
Remarcó el líder de los panistas que se están recaudando elementos necesarios que establece la Ley para sustentar debidamente los expedientes de impugnación y confirmó que este lunes 5 de abril el CEN blanquiazul ratificará la intención de ir coaligados en plataforma y convenio de coalición para después pasar al tema de las candidaturas.

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