Ricardo Alemán
Itinerario Polítco
Toda disputa electoral, como la que protagoniza la clase política mexicana rumbo a julio de 2012, tiene un inevitable saldo de heridos, lesionados y muertos; muertos políticos, claro. Y es que en la política, como en cualquier otra guerra o disputa por el poder, resulta inevitable el daño colateral.
Así, por ejemplo, todos somos testigos de los primeros muertos que arrojó la carrera presidencial en el partido en el poder, el PAN. Los primeros cadáveres están a la vista de todos. Se trata de los secretarios del Trabajo, Javier Lozano, y Desarrollo Social, Heriberto Félix, quienes por sentido común y elemental declinaron a una ambición sin futuro. Pero también es cierto que la lista de cadáveres políticos aumentará.
Todos saben que hoy quedan con vida cinco precandidatos del PAN; Santiago Creel, Josefina Vázquez Monta, Ernesto Cordero, Alonso Lujambio y Emilio González. Pero también todos tienen claro que de esos cinco, cuatro de ellos se sumarán al daño colateral. En tanto, pronto veremos declinar al Gobernador de Jalisco, Emilio González, y al titular de Educación, Alonso Lujambio y/o al mismísimo titular de Hacienda, Ernesto Cordero, por más que todos ellos se aferran, en forma desparpajada y poco ética, al hueso.
Mueren las alianzas
Pero acaso el mayor de los daños colaterales --hasta ahora, claro--, es la muerte de las alianzas PAN–PRD, rumbo a la contienda presidencial de 2012. Todos saben que en los meses recientes se produjo un acercamiento entre un sector de la clase política mexicana --en especial la derecha y la izquierda--, para analizar la eventualidad de una alianza entre los azules y los amarillos, a fin de postular a un candidato presidencial de unidad.
Desde el momento que iniciaron los acercamientos --luego de los dizque triunfos en Oaxaca, Puebla y Sinaloa--, el primero en lanzar la voz de alarma fue Andrés Manuel López Obrador, quien dijo públicamente que "a la mafia" no le parecía nada mal que el Jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, se convirtiera en el candidato de la dupla PAN- PRD. Recientemente, se sumó al rechazo a la eventual alianza entre azules y amarillos, nuclearnada menos que Diego Fernández de Cevallos, quien censuró de fea manera las alianzas "contranatura" de la izquierda y la derecha, al tiempo que advirtió sobre el riesgo de perder al partido.
Al final, en entrevista radiofónica --con Óscar Mario Beteta--, Felipe Calderón decretó la muerte de las alianzas PAN-PRD, rumbo a la contienda presidencial. Dijo, en pocas palabras, que no veía posible un acercamiento político electoral con el PRD y, sobre todo, rechazó la posibilidad de que el candidato de esa alianza pudiera ser Marcelo Ebrard. Y en efecto, queda claro que Calderón mató la alianza de azules y amarillos y, en especial, la eventual candidatura de Marcelo Ebrard. Pero aquí viene lo interesante.
PAN: Oxígeno boca a boca
Y es que a pesar de que Felipe Calderón decretó la muerte de las alianzas, también es cierto que dejó abierta la posibilidad de que, en un caso extremo, el PAN recurra a un candidato externo. ¿Qué quiere decir todo lo anterior? Las lecturas son muchas, pero es probable que sean aún más las posibilidades de que Acción Nacional busque aliados externos --y hasta un candidato presidencial externo--, ante la debilidad de sus presidenciales. Pero vamos por partes.
- Hoy queda claro que sí se exploró la posibilidad de una alianza PAN-PRD, con un candidato de unidad, ante la fortaleza casi imbatible del PRI y de su candidato presidencial, Enrique Peña Nieto. Y si bien el propio Presidente dio por cancelada la eventualidad de una alianza PAN-PRD, nada descarta la posibilidad de que ante una situación de crisis político electoral --como la de que no aparezca ningún candidato capaz de detener y derrotar al PRI--, el propio Felipe Calderón rehabilite la alianza. Por eso deja abierta la eventualidad de una candidatura externa.
- No es la primera ocasión en que Felipe Calderón habla de la posibilidad de una candidatura independiente para el PAN. ¿Qué quiere decir eso? Es elemental, que Calderón tiene claro que puede ocurrir una tragedia entre los abanderados azules y que, al final de cuentas, no crezcan lo suficiente para enfrentar y derrotar a Peña Nieto. En otras palabras, que el "Plan b" del Presidente para el PAN --en la contienda presidencial--, es empujar un candidato externo.
- Y frente a esa eventualidad, le guste o no a Felipe Calderón, hasta hoy no existe otro candidato de alianza, con posibilidades reales, con el arrastre suficiente para derrotar a Peña Nieto, que Marcelo Ebrard. Por eso, a pesar de que Calderón ya da por muertas las alianzas PAN-PRD, la realidad las puede revivir.
- Y es que se debe tomar en cuenta otra variable real. Que Calderón reniegue hoy de las alianzas y de la posibilidad de que Marcelo Ebrard sea el candidato ideal para esas alianzas, no porque crea que se tata de un despropósito, sino por razones estratégicas. Es decir, hoy da por muertas las alianzas, para que revivan sus candidatos. Pero si al final el que sea elegido no crece, entonces entrará el "Plan b" que, como ya dijimos, es el de buscar un externo. Y ese candidato externo podría ser precisamente Marcelo Ebrard. Y es que a estas alturas, el PAN está, en los hechos, para recibir oxígeno de boca a boca.
Muere la cargada
Pero en el PRI también se han producido muertes colaterales. Por increíble que parezca, en el partido tricolor ha muerto uno de los fenómenos político electorales que por décadas representaron justamente al PRI. Nos referimos a "la cargada", representada por los humoristas del periodismo como un tropel de búfalos detrás de aquel que se puede convertir en el más probable presidenciable.
Resulta que --contra lo que todos creen, imaginan y suponen--, el PRI y el Gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto, acordaron que el presidenciable no apareciera en los eventos del PRI –como el Consejo Político Nacional –que arrancó ayer sábado--, por lo menos hasta septiembre próximo. ¿La razón? Que no quieren desatar la bufalada a favor del mexiquense. Y todo, claro, para mantener la unidad, factor indispensable para el triunfo en julio de 2012. ¿Qué tal?. ¡Ver para creer!. Al tiempo.
En el camino
Por cierto, para ratificar esa suerte de "mundo al revés" que vive la política mexicana, resulta que al reclamar a todos los presidentes de los partidos en México, que transparenten sus ingresos, sólo cumplió el del PRI, Humberto Moreira. Todos los demás ocultaron sus ingresos. ¿De que lado están las ratas?
excelsior.com.mx

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